La Exposición Sonora de 2022 – Menciones Honoríficas

Créanme, estoy igual de sorprendido de tener aun mas álbumes por enlistar después de haber escrito extensamente sobre 30 de ellos. Pero así fue la exposición sonora de 2022, y es inevitable querer hablar de aquella música que significó algo, como en este caso, por más mínimo que fuera.

Los siguientes 11 álbumes fueron escuchados poco o mucho, en conjunto con otras personas o en soledad. Fueron traídos a mi atención por un concierto, o simplemente una de las estrellas pop más grandes decidió aventurarse a otros sonidos con éxito. Independientemente de todo esto, el valor de los siguientes álbumes es que representan el hecho de que siempre queda música por explorar y no importa de que género sea o de donde venga, si te deja huella, ya valió toda la pena.

Renaissance de Beyoncé (Parkwood / Columbia)

Como si Beyoncé realmente necesitara un ‘renacimiento’. La super-estrella de pop y hip-hop decidió adentrarse en un ritmo más movido, cortejando dance y EDM en su 7mo álbum, y como una Midas del siglo XXI, el conjunto de canciones de Renaissance es tan entretenido como prístino. Su voz es tan sólida como lo ha sido en los últimos años, mostrando un lado más jubiloso de su arte, en comparación con Lemonade. Que sea tan ecléctico y tan cohesivo simultáneamente es solo otra demostración de su gran talento.

Raw Data Feel de Everything, Everything (Infinity Industries / AWAL)

Escrito parcialmente con ayuda de una IA, el sexto álbum de los maximalistas Everything, Everything, Raw Data Feel es uno de sus trabajaos más introspectivos y crudos de su discografía. Compuesto además con la intención característica de la banda de criticar el estado sociopolítico del mundo, Raw Data Feel es más sencillo, pero sigue teniendo un impacto emocional que se queda mucho después de que termina. Es un placer escuchar a la banda revitalizada de esta manera.

Deep In View de Cola (Fire Talk)

Ought, uno de mis actos de post-punk favoritos de la década pasada, se separó, y el mismo día anunciaron que el vocalista Tim Darcy y el bajista Ben Stidworthy formaron una nueva banda llamada Cola, hecho que omití en mi mente alguna razón. Cuando lanzaron Deep In View meses después, fue gracias a una recomendación y me di de sapes por haber olvidado ese hecho. Sobretodo porque Deep In View, aunque también destila formas de post-punk al estilo de Ought, su brillo más opaco y la inherente naturaleza más garage lo hacen un trabajo de rock sólido e interesante. La voz de Darcy sigue siendo un elemento clave, el cual agradezco siga en la escena.

Skinty Fia de Fontaines D.C. (Partisan / Rough Trade)

Inspirado en el ambiguo sentimiento que la gente irlandesa puede sentir cuando viven al Reino Unido, el tercer álbum del quinteto Fontaines D.C., es su trabajo mejor logrado. Es menos inmediato que sus predecesores, y a pesar de que en primera instancia me encantó su debut, Skinty Fia presenta un lado más duradero y profundo de la banda. Grian Chatten expresa su lado más evocativo, y sin embargo, la banda, cuando quiere, no duda en sacar su lado de post-punk más ruidoso, lo cual le da a Skinty Fia un balance poco visto en sus dos predecesores.

14 Episodios Sinfónicos de Gustavo Cerati (Sony Music)

En este momento de mi vida, pienso que ya no quedan suficientes superlativos para describir el trabajo de Gustavo Cerati, uno de los cantautores, músicos y guitarristas más magníficos que nos ha dado Latinoamérica. Y un poco subvalorado, en mi humilde opinión. Es justamente una grabación como 14 Episodios Sinfónicos que demuestra que Cerati siempre fue más que el rock latino influenciado por new wave que lo hizo famoso en Soda Stereo. Lanzado de manera póstuma, esta grabación de una presentación en el histórico Auditorio Nacional de la Ciudad de México, es una genial muestra de una experimentación más grande, algo que Cerati nunca dejó de hacer. Para siempre.

Island of Noise de Modern Nature (Bella Union)

La banda más reciente del cantautor Jack Cooper se ha caracterizado por texturizar más sus formas de indie-rock. Agregando elementos de música ambient y free jazz, Cooper y un conjunto de diferentes músicos crean un conjunto de canciones efímeras e intangibles en Island of Noise, el segundo LP de Modern Nature. Al escucharlo repetidamente el título pareciera que referencia el llegar y exponerse a los ruidos de una isla, y el álbum en su cohesión nos lleva por un mundo que es bien representado por su portada, fluyendo de manera natural.

Picnic in the Dark de Renata Zeiguer (Northern Spy)

Fácilmente mi álbum favorito de esta lista, Picnic in the Dark es un viaje mágico en la mente de Renata Zeiguer, cantautora de Nueva York. La naturaleza oscura de su atmósfera, enmarca canciones de melodías compactas y agradables, como si estuvieras en un mundo de ensueño. La voz de Zeiguer contribuye ampliamente, como si fuera la guía de su mundo desenfocado, mientras expresa las emociones que causan el cambio, el duelo y el dolor.

The Great Awakening de Shearwater (Polyborus)

Sin abandonar la magnificencia de la que se caracterizaron sus lanzamientos la década pasada, Shearwater se encuentra en The Great Awakening un sonido más meloso y gentil. La voz de Jonathan Meiburg, algo agotada y sin embargo evocativa sin mucho esfuerzo, narra historias más intangibles, que sobre todo contrastan con su inmediato predecesor, Jet Plane & Oxbow. Seis años tardó Shearwater en regresar, y aunque el trabajo final parece ser más etéreo que en el pasado, esta colección de baladas amplias y melódicas no dejan de tener un impacto notable.

Gemini Rights de Steve Lacy (RCA)

Después de haber pasado por un rompimiento es difícil volver a encontrarse a uno mismo. Ese es justo el proceso mostrado en por Steve Lacy en su segundo álbum, Gemini Rights. A pesar de este contexto, este conjunto de canciones es fluido e inmediatamente agradable. El particular estilo de R&B y neo-soul de Lacy hace toda la experiencia muy irresistible. Por supuesto, incluir el gran hit ‘Bad Habit’ ayuda considerablemente.

Being Funny In A Foreign Language de The 1975 (Dirty Hit)

“Como Dire Straits pero más geniales”. Eso dijo el vocalista Matty Healy a mitad de su concierto en CDMX el pasado Noviembre sobre The 1975. No se mucho sobre los Straits, pero definitivamente hay algo muy especial en el rock-pop de los oriundos de Cheshire. En su 5to álbum, Being Funny in a Foreign Language la banda expone sin obstáculos su particular esencia, aprovechando para celebrar y reflexionar sobre todo el tiempo que han estado juntos. Para mi, uno de los mejores actos de pop de los últimos años.

I don’t know who needs to hear this de Tomberlin (Saddle Creek)

El segundo álbum de Sarah Beth Tomberlin, I don’t know who needs to hear this, es etéreo en su concepción pero duradero en su capacidad de embellecer. Un muy buen esfuerzo en lo que se ha convertido en un subgénero clave en el desarrollo del indie-rock en los últimos años: cantautoras femeninas que expresan sus sufrimientos, pensamientos y sentimientos sin obstáculo alguno. Todo esto con la adición clave de la voz de Tomberlin que en su timbre retro no deja de ser única y hace que cada palabra sea memorable.


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