La Exposición Sonora de 2022 – Mis Álbumes Favoritos del Año

(arte en la cabecera: Scarlett Ramírez, @scartrude)

Cuando estaba en la universidad, uno de mis profesores con un doctorado en Física hizo una gran presentación sobre la onda de sonido para cualquier estudiante interesado. La onda es tridimensional, lo cual tiene sentido si lo piensas y, predeciblemente, la ecuación matemática para explicarla es ridícula: una ecuación diferencial con una solución tan complicada que creo que rivaliza con la dinámica de fluidos o la óptica.

El profesor dijo: ‘Imaginen poder ver la onda de sonido mientras escuchas una orquesta en vivo’. Solo imaginen eso. Una onda brotaría en todas direcciones como esferas creciendo, cada vez que el violinista toca las cuerdas con el arco, el percusionista golpea el tambor o el trompetista sopla en su instrumento. Qué espectáculo sería ese. Aún así, escuchar música es un espectáculo en sí mismo, porque puede que no veas la onda, pero puedes sentirla.

Al final, el sonido también es energía, empujando el aire a través del cual viaja para llegar a tus oídos. Este empujón se llama ‘presión sonora’. Por cierto, lamento decir que tu mamá tenía razón: si te expones demasiado a ésta, especialmente por larga duración a corta distancia, tus oídos podrían sufrir. En otras palabras, si quisiera medir la presión del sonido en un período determinado, lo llamaría ‘exposición sonora’. Y además de su naturaleza física y los efectos vagamente descritos anteriormente, la exposición al sonido tiene efectos en nuestras mentes y cuerpos que, en mi opinión, están más allá de cualquier medida, aún no explicados y sin embargo son valiosos y duraderos. Por eso, la exposición sonora a través de la música, para mí, se mide en lágrimas, latidos y piel de gallina.

Después de cinco años, todavía estoy en esto. Lo que comenzó como un pretexto para hacer listas de fin de año de manera formal se ha convertido en un lugar donde puedo expresarme sobre música y compartirlo con cualquiera que quiera leerlo, y hacer listas de fin de año. Agradezco a todos los que han leído o compartido alguna o todas las entradas (sí, claro) de este blog. Cinco años pueden no parecer mucho, pero mantenerme escribiendo se convirtió en una tarea más ardua de lo que parece.

Todos los álbumes que escuché en 2022 tuvieron cierto valor y muchos de ellos son recomendables entonces, en un intento de mantener mi estabilidad mental al facilitar la creación de éstas listas, aumenté la lista a 30 álbumes en la cual únicamente está rankeado el top 10. Les presento la exposición sonora de 2022: mis álbumes favoritos del año.

Big Time de Angel Olsen (Jagjaguwar)

Honestamente, no puedo evitar sentirme decepcionado del hecho de que Angel Olsen y Sharon Van Etten decidieron sacar un álbum cada una, en vez de continuar su colaboración estelar del año pasado. Sin embargo, es inevitable no disfrutar un nuevo lanzamiento de Angel Olsen. Especialmente porque en Big Time, Olsen decide reducir el alcance de su música, centrándose en ideas musicales gentiles y anacronistas, como en sus inicios. Esto es especialmente notable viniendo de un ciclo musical que se caracterizó por arreglos extravagantes, los cuales podían llegar a ser abrumadores, y por tantas versiones que lanzara nunca se sintió del todo satisfactorio. Big Time funciona justamente porque Olsen, eternamente afectiva y conmovedora, se escucha cómoda y expresa en su música la tranquilidad que trae el haber llegado a un lugar estable en su vida.

Canciones clave: ‘All The Good Times’, ‘Ghost On’, ‘Right Now’.

The Car de Arctic Monkeys (Domino)

Justo después de ver a Arctic Monkeys en vivo (un conciertazo, honestamente) me hizo clic: sabía que había alguien que podría influenciar directamente este nuevo sonido, pero cuando escuché The Car por primera vez no llegué a dicha conclusión. Y a pesar de que es pura especulación, me es fácil para mi relacionar estas baladas extensas con instrumentación clásica y melancolía inherente con Richard Hawley, oriundo también de Sheffield con el que Arctic Monkeys ha colaborado en varias ocasiones. Alex Turner podrá refutar esta hipótesis, pero no puede evitar que esta recién adoptada idea musical suene como el cantautor, especialmente porque la banda encaja en ella. Además, estas canciones también funcionan en conjunto con sus trabajos anteriores, recién comprobé. Personalmente me gusta este cambio y The Car demuestra que la banda no sólo tiene la intención de seguir y ahondar en él, si no de que pueden alinearlo mejor con su compenetración (ya longeva) y la extravagante narrativa de su vocalista, al cual se le agradece la iniciativa de empujar la banda a territorio inexplorado, con todo y falsete.

Canciones clave: ‘There’d Better Be A Mirrorball’, ‘Hello You’, ‘Body Paint’.

Aethiopes de billy woods (Backwoodz Studioz)

En Aethiopes billy woods establece una conexión profunda con sus antecesores, aquellos cuya herencia el artista no solo traduce en su música si no define su ser y su identidad. Este rapero de Nueva York, navega producción de hip-hop alterativo, cortesía de Preservation, con facilidad, añadiendo instrumentación ecléctica de influencias como el avant-garde jazz, música africana y el reggae, todo esto enmarcando sus volátiles y pesados versos. Las canciones tienden a ser densas, y si no, el flujo de palabras de woods, un artista ya experimentado en la escena del hip-hop experimental, las empuja con fineza, sin dejar de darle significado a su mensaje. Finalmente Aethiopes no cesa de ser un álbum entretenido y lleno a reventar de las palabras y rimas de billy woods, las cuales exploran la herencia de Africa y la realidad de su diáspora, la cual es tan relevante como la música que woods usa para enaltecerla.

Canciones clave: ‘Wharves’, ‘Sauvage’,

Hellfire de black midi (Rough Trade)

Ya rompieron récord. Al menos en mi vida. black midi es la primera banda que veo dos veces en un mismo año. Que esto haya sido en el año que vio una pandemia global ‘terminarse’ es sorprendente y a la vez no. Lo impresionante es que Hellfire es el tercer álbum de black midi en 4 años y es tan explosivo y texturado como sus dos predecesores. Submergiéndose aún más en su idiosincracia un poco sarcástica y alcanzando aún más otras profunidades de instrumentación y dinamismo, el trío es en Hellfire más melódico pero igualmente apremiante. En vivo, ya pude demostrar, Cameron Pickton destroza su voz para sobreponerse a los baquetazos del sorprendente Morgan Simpson, mientras Geordie Greep, en toda su virtuosidad, baila como si sus riffs fueran parte de una banda de boda. La cuestión con sus grabaciones es que concentran todo ese poder en una duración determinada y con las limitaciones que el estudio conlleva. Lo importante es que en Hellfire, nuevamente, hacen que esta condensación valga toda la pena.

Canciones clave: ‘Sugar/Tzu’, ‘Welcome to Hell’, ‘Still’.

Melt My Eyez See Your Future de Denzel Curry (PH / Loma Vista)

Inspirado en clásicos de cine, principalmente del aclamado director japonés Akira Kurosawa, Denzel Curry nos presenta un trabajo que se centra en entender como a veces nos escondemos o ignoramos los problemas de la vida real, pero a su vez nos invita a ver hacia delante y enfocarnos en lo que está por venir. La música e instrumentación de Melt My Eyez See Your Future son eclécticas. Éstas van desde la colaboración con el jazzista contemporáneo Robert Glasper en la primera canción, ‘Melt Session #1’ hasta los brillantes ritmos de hip-hop en ‘The Smell of Death’. Todo lo que está en medio es una gran demostración del flujo narrativo y las ideas de Curry, el cual parece encontrar un espacio en el que sus ideas se asientan sólidamente sobre su música. Es el quinto álbum del Curry, el primero que escucho de él, y fue suficiente para asombrarme con la musicalidad del rapero de Florida. El cual mantiene el control de todas las canciones de esta grabación con mucha personalidad.

Canciones clave: ‘Walkin’, ‘The Smell of Death’, ‘The Ills’.

Labyrinthitis de Destroyer (Merge / Bella Union)

El mundo conmovedor, etéreo y caprichoso de Dan Bejar se ha mantenido en un estado de aislamiento del mundo en los últimos diez años. Desde que lanzó su grandioso Kaputt en 2011, cada subsecuente lanzamiento ha intentado crear canciones igualmente surrealistas pero un poco más terrenales. Honestamente, Labyrinthitis es el álbum que mejor logra esto desde el sucesor de Kaputt, Poison Season. Bejar se deja ir un poco en su treceavo álbum como Destroyer, no solo cortejando los sonidos que lo han caracterizado en la última parte de su carrera, si no también en sus indulgencias líricas, las cuales pueden llegar a ser abstractas y relacionables en igual medida. Lo que más atrae de Labyrinthitis es finalmente como la combinación de estos elementos es irresistible por más intangible que pueda parecer a momentos.

Canciones clave: ‘June’, ‘Suffer’, ‘It Takes A Thief’.

Plex de Fazer (Squama)

No he escuchado un álbum de jazz contemporáneo tanto este año como Plex de la banda alemana Fazer. Su engañoso minimalismo, combinado con ritmos que van más allá de cualquier ‘estándar’ del jazz, lo hacen no sólo intrigante, también altamente escuchable. A través de todo el álbum, Fazer hace uso de sus innegables talentos para combinar ritmos tradicionales de jazz, con influencias de pop experimental y krautrock. Como mencioné, estos no son evidentes, y sus texturas únicamente se revelan después de varias pasadas. Es complicado explicar como es que quedé anonadado por este trabajo, pero yo, un novato del jazz por mas que intente explorar, definitivamente encuentro muchos grandiosos momentos en los fraseos y mezclas de Plex. Fazer no es una banda fácil de catalogar, pero este álbum demuestra que es suficiente con disfrutar las canciones, que a momentos pareciera que cada una trae algo diferente al escucha, sin duda una parte encantadora de la efervescente escena musical alemana de la cual Fazer es un acto relevante.

Canciones clave: ‘Prague’, ‘Grenadier’, ‘Thea’.

Electricity de Ibibio Sound Machine (Merge)

Ritmo, textura y personalidad. Esto y más destila el cuarto álbum del grupo inglés de afro-funk Ibibio Sound Machine, Electricity. El álbum está lleno hasta el borde con su particular mezcla de electro-pop con ritmos africanos y melodías repetitivas que se quedan contigo mucho después de que el baile terminó. La banda parece tener la intención de inyectarte la intitulada forma de energía. Uno de los álbumes más entretenidos del año gracias a la versatilidad de sus presentaciones y de la voz de Eno Williams, de origen Nigeriano, quien no duda en embellecer cuando debe hacerlo. En lo personal, encuentro la intención en Electricity de combinar influencias de afrobeat con un enfoque moderno de música electrónica, emocionante y única. Todo esto especialmente porque el resultado es un conjunto de canciones tan establecidas como energizantes que en ningún momento presentan un desafío para el oído.

Canciones clave: ‘Protection From Evil’, ‘All That You Want’, ’17 18 19′.

I Love You Jennifer B de Jockstrap (Rough Trade)

Hablando de gente talentosa. Me explico: Jockstrap es un duo de pop experimental que apenas lanzó su excelente debut en 2022: I Love You Jennifer B. El duo está conformado por Taylor Skye y Georgia Ellery, esta última mejor conocida como la violinista del grupo de rock (progresivo?) Black Country, New Road. La cuestión es que I Love You Jennifer B es un álbum vanguardista, que logra impresionantemente combinar arreglos musicales electrónicos oblicuos e inesperados con melodías memorables y coros dignos del pop mainstream. La voz de Ellery, de por si destacable, es una de las principales anclas de muchas canciones en el álbum, por más amorfa que pueda llegar a ser. Finalmente la forma subversiva en la que cada beat distorsionado, cada instrumento repentino y cada arreglo singular se siente impredecible, hace que este álbum sea uno de los más interesantes y atractivos en el año.

Canciones clave: .’Greatest Hits’, ‘What’s It All About?’, ‘Debra’.

Louie de Kenny Beats (XL)

El Hip-hop se ha convertido en una parte esencial de la música popular, que incluso los productores de este, explorando la versatilidad de los ritmos del género y la practica del sampling, han creado álbumes tan relevantes como los de los más aclamados raperos. Esto no es nada nuevo. Louie en particular, el debut del productor Kenneth Blume, mejor conocido como Kenny Beats, expresa a través de sonidos variados y extractos de música del pasado las intenciones e ideas del productor. A pesar de no tener el ancla de una voz constante, el álbum fluye sin problemas, compartiéndonos lo que podrían ser extractos, interludios o introducciones de álbumes de hip-hop, los cuales pueden llegar a ser tan multifacéticos como cualquier otra grabación del género. Y, sin querer minimizar, solo ponerlo de fondo y dejarte ir es suficiente para disfrutarlo.

Canciones clave: ‘Family Tree’, ‘Parenthesis’, ‘Last Words’.

This Is A Photograph de Kevin Morby (Dead Oceans)

Los últimos seis años han sido realmente prolíficos para el trovador Kevin Morby. Desde mi lanzamiento preferido de su discografía, Singing Saw de 2016, ha lanzado 4 álbumes más. Y a pesar de que ninguno de los predecesores de This Is A Photograph me ha causado el mismo interés, éste último parece ser para lo que Morby se estaba preparando. El cantautor oriundo de Lubbock, Texas encuentra nuevamente sus narraciones fusionadas con folk-rock y Americana listos para llevar en el camino. Sus letras son historias en sí mismas aunque no tengan una linealidad. Y la música tiene texturas llamativas, dignas de herencias de jazz y country. Acompañado de coros, voces que se prestan para que Morby divague; ocasionales secciones de cuerdas y vientos; canciones que parecen baladas nocturnas para la llanura americana y pistas de tanto ritmo que se vuelven energizantes. Todo esto empacado en uno de los mejores lanzamientos de música de cantautor del año. Que Morby continue este ritmo no haría daño.

Canciones clave: ‘This Is A Photograph’, ‘A Coat of Butterflies’, ‘A Random Act of Kindness’.

NO THANK YOU de Little Simz (Forever Living Originals / AWAL)

El lanzamiento anterior de Little Simz, Sometimes I Might Be Introvert, fue el primer álbum que conocí antes de que ganara el prestigioso Mercury Prize. (Ya saben, un dato que no les sirve de nada). Lo único valioso de este comentario es remarcar lo relevante que fue ese álbum, uno que amé incondicionalmente. Lanzado apenas en Diciembre, Little Simz decide seguir poco más de un año después con una grabación, aunque más corta, de un impacto similar al de su antecesor a momentos. NO THANK YOU es igual de íntimo en como Little Simz desmenuza sus vivencias y visiones, declara solemnemente sus ideas y desafía el status quo que la ha maltratado. En cierto sentido, es más introspectivo que su antecesor, un trabajo más inmediato que no deja de demostrar que su creadora se encuentra en un espectro singular de su género musical. Esto podría ser un trabajo transicional, un cierre de cierto periodo en su carrera pero, el hecho de que hayamos sido recompensados tan prontamente con otro sólido trabajo de esta gran artista es simplemente maravilloso.

Canciones clave: ‘Gorilla’, ‘Angel’, ‘Heart On Fire’.

In These Times de Makaya McCraven (International Anthem / Domino)

Un álbum expansivo y espiritual, algo a lo que Makaya McCraven, un baterista de jazz con una presencia indeleble en la escena contemporánea del género, nos tiene relativamente acostumbrados. In These Times hace honor a su título, creando un álbum de ritmos, sonidos e ideas jazzísticas que se sienten universales y actuales. Sus detalles y toques electrónicos y de free jazz hacen que el álbum no se detenga al moverse en todas direcciones. Las canciones pueden ser fascinantes y resolutivas, y cuando menos te lo esperas el álbum evoluciona de maneras conmovedoras. Después de dedicar sus talentos a hacer un remix del álbum I’m Not There de Gil-Scott Heron, McCraven demuestra que tiene la habilidad para surcar ritmos a su gusto y no deja que ninguna pista aquí deje de ser significativa, tal y como el legendario cantautor de soul.

Canciones clave: ‘In These Times’, ‘So Ubuji’, ‘High Fives’.

Motomami de Rosalía (Columbia)

Honestamente, no entiendo la controversia. Sí, todos esos gatekeepers que parecen solo saber adular un nicho específico del rock de los 70s y cantar ‘Afuera’ en cantinas podrá molestarles una mujer catalana que abraza diferentes ritmos (entre ellos el infame reguetón) y los explota a su gusto y con absoluto control. También es real que Rosalía se apoya en ritmos de Latinoamérica para fundar su sonido, pero la forma en lo que lo hace en Motomami es sobresaliente sin ninguna duda. Por cada ‘CHICKEN TERIYAKI’ están ‘BULERÍAS’ y ‘HENTAI’; ‘Abcdefg’ podrá no tener sentido pero ‘G3NI5’ es tan personal que podría sonar contraintuitiva en un álbum que tiene varias canciones de trap y un sample del enigmático artista electrónico Burial. Todo eso es verdad. Para este escritor, eso es lo que hace que Motomami sea un trabajo sin igual, un performance entero de una artista que no tiene nada que demostrar y aún así, un álbum tan ecléctico e imperfecto que incluye tantas buenas y memorables canciones que cualquier comentario en contra parecería traer un dejo de envidia. Y para ti, ¿qué es una Motomami?

Canciones clave: ‘CANDY’, ‘DIABLO’, ‘HENTAI’.

Lucifer on The Sofa de Spoon (Matador)

Me pregunto cuando llegará el punto en que Spoon, una banda tan consistente que a momentos pareciera que provoca cierta monotonía, de verdad dejará de serlo. La cuestión con Lucifer On The Sofa es que demuestra una vez más que además de consistente, la banda puede probar con ideas y sonidos diferentes. Y aunque no necesariamente nuevos, estas combinaciones más ‘tradicionales’ de guitarras distorsionadas, coros explosivos y canciones que crecen conforme avanzan le traen una cara renovada a Spoon. Pero nuevamente: Lucifer On The Sofa funciona porque la banda sabe manejar estas ideas y el vocalista Britt Daniel es experto en crear composiciones que se adaptan y empujan la música. Con un estilo ‘back-to-basics’, Spoon se siente cómodo dejando de lado momentáneamente sus intenciones más experimentales para priorizar canciones cortas de alto impacto. Lucifer On The Sofa podrá no alcanzar los puntos altos de pasados trabajos, pero como si pareciera que la banda tiene interminables ideas, es en definitiva otro muy buen álbum de Spoon.

Canciones clave: ‘Wild’, ‘Satellite’, ‘Astral Jacket’.

SOS by SZA (TDE / RCA)

Probablemente estoy siendo un poco injusto aquí ya que este álbum apenas fue lanzado el segundo viernes de Diciembre y su extensión y densidad requieren varios acercamientos para absorberlo. Este corto tiempo parecería no dar cabida a todo lo que SOS incluye, pero aun en primera instancia es innegable que SZA ha creado un álbum singular abarcando lo que parecen ser todos los estilos de hip-hop y neo soul contemporáneos a su disposición (Nota personal: este álbum fue lanzado en 2022, me es imposible considerarlo de otra manera). SOS encuentra a la cantautora haciendo énfasis en los temas de su debut, Cntrl: hacer sentido del amor y la pérdida, darse su lugar como una mujer que se expresa sin obstáculos y ha sido lastimada de formas que carecen de sentido. SOS no escatima ni musical ni líricamente y da un paso implacable en la joven carrera de esta sobresaliente artista.

Canciones clave: ‘Kill Bill’, ‘Snooze’, ‘Shirt’.

Expert In A Dying Field de The Beths (Carpark)

El pop-punk es rara vez tan afectivo hoy en día como lo es en la música de la banda neozelandesa The Beths. Algo que en su tercer y más impactante álbum, Expert In A Dying Field, se expande, mejora e inevitablemente conmueve aún más. La vocalista y principal compositora Elizabeth Stokes expone su análisis desde el principio: “¿Como se siente ser un experto en un campo moribundo?”, utilizando esa excelente analogía para una relación en decadencia: “El amor se aprende con el tiempo” continúa en la misma canción, mientras guitarras punzantes rodean su inolvidable melodía, interpretada con mucha solidez. El álbum después presenta baladas, momentos más ‘pesados’, pero no deja de lanzarte frases que te dejan en estado contemplativo mientras al mismo te asedia con un indie-rock memorable y con un toque único. “La vergüenza, desearía ser lo suficientemente valiente para sumergirme”, exclama Stokes en ‘Knees Deep’ para expresar el miedo que causa dejarse llevar con sus sentimientos. Esta vulnerabilidad le da tanta textura a la música que Expert In a Dying Field se siente inolvidable.

Canciones clave: ‘Knees Deep’, ‘Expert In a Dying Field’, ‘Your Side’.

A Light For Attracting Attention de The Smile (XL Recordings)

Vaya, vaya, vaya. Este proyecto alterno de Radiohead es el primero en el que dos miembros de la banda colaboran: Thom Yorke y Jonny Greenwood. Ambos tienen una extensa discografía solista, el primero en el mundo de la electrónica alternativa, el segundo con bandas sonoras de películas aclamadas. Aprovechando el poderío del baterista de jazz Tom Skinner, The Smile crea en su primer álbum un conjunto de canciones que suenan inevitablemente como Radiohead. Esto, por suerte, nunca funciona en su contra ya que Yorke suena energético sin abandonar sus tendencias melancólicas, Greenwood trae sus elementos instrumentales magníficos y Skinner es tan buena base como un baterista de su talla puede ser. A Light For Attracting Attention es probablemente el mejor proyecto alterno de Radiohead, que se mantiene a si mismo gracias a los innegables talentos de sus creadores y una revitalizante sensación de libertad.

Canciones clave: ‘You Will Never Work In Television Again’, ‘Thin Thing’, ‘Free In The Knowledge’.

And In The Darkness, Hearts Aglow de Weyes Blood (Sub-Pop)

Natalie Mering parece estar en un viaje del que nosotros tenemos el privilegio de ser testigos. Pero algo que hace que And In The Darkness, Hearts Aglow sea tan grandioso como sus arreglos musicales es que Mering se está cuestionando a cada momento el camino que estamos tomando como especie, y toda la incertidumbre que eso conlleva. Sus melodías son tan memorables y amplias como en su magnífico predecesor Titanic Rising. Y si bien la consistencia de grandes momentos de ese álbum no es tan presente, …Hearts Aglow es aún un esfuerzo tan soberbio que es inevitable introducirse en sus encantos. Sobretodo porque con cada adorno instrumental Weyes Blood realiza narraciones y cuestionamientos relevantes, que son aun mas memorables gracias a lo poético de su expresión.

Canciones clave: ‘God Turn Me Into a Flower’, ‘Hearts Aglow’, ‘The Worst Is Done’.

Cruel Country de Wilco (dBpm)

Wilco solía definirse como country alternativo. Sin miedo a equivocarme, esta clasificación les duró exactamente dos álbumes. Bueno, ahora tres. Además, como buen reseñista he declarado más de uno de los últimos álbumes de Wilco como el mejor de su carrera en un rato, sin embargo Cruel Country es el que más se acerca a esta declaración. Jeff Tweedy pareciera haber encontrado un nuevo espacio donde componer, haciendo el álbum extenso y con muchas de las mejores canciones que ha escrito en años. Cruel Country es también relativamente calmado, apelando a un sonido más acústico y gentil, sin dejar de lado algunas canciones extensas y con mayor presencia instrumental. Wilco, ya un acto de legado, con músicos de experiencia y una compenetración que solo se logra con compartir el escenario por casi dos décadas, encuentra en Cruel Country otra iluminación creativa, una reflexión de vida y un poco política, que hace uso de su sabiduría y su género teórico, para crear sí, su mejor álbum en más de una década.

Canciones clave: ‘Bird Without A Tail/Base of My Skull’, ‘Hints’, ‘Many Worlds’.

10.- Blue Rev de Alvvays (Polyvinyl / Transgression)

La discografía de Alvvays solo va en ascenso. Después de consolidar su sonido en Antisocialites de 2017, viniendo de un sobresaliente debut, Alvvays ha lanzado su mejor álbum: Blue Rev. Molly Rankin tiene un talento singular, y medianamente inocuo al crear power-pop conmovedor. Sus melodías traspasan toda esa producción al estilo shoegaze, y se quedan en tu cabeza mucho tiempo después de que terminan. Después de varias escuchas hasta sonreí de lo bien que se asientan todas estas canciones con el tiempo, parecería que Rankin lo hace ver fácil. Más significativo es que sus letras, tal y como lo hace desde 2014, tocan temas cotidianos de una vida con la que te puedes relacionar, con todo y sus contratiempos. Canciones que describen nimiedades con lujo de detalles o cuestionan decisiones que son mas siginficativas de lo que apreciamos. La forma en la que Rankin decide expresar sus pensamientos siempre ha sido original y cobra nueva vida en Blue Rev, el cual añadiendo su afectuosa composición e instrumentación texturizada lo hace una de las grabaciones más esenciales en 2022.

Canciones clave: ‘Easy On Your Own’, ‘Tom Verlaine’, ‘Belinda Says’.

9.- Everything Was Beautiful de Spiritualized (Fat Possum)

Jason Pierce tiene una inspiración inagotable y a través de ella sigue alimentando aquel subgénero del rock que él mismo contribuyó de manera significativa a crear y llevar al lugar que tiene hoy en día. Space rock podrá sonar hiperbólico, pero así es justo como suena la música de Pierce, también conocido como J Spaceman. Everything Was Beautiful incrementa la tan laureada discografía de Spiritualized, reforzándose en su ya conocido sonido denso y de amplitud. Sirviendo en esencia como una pieza acompañante de su predecesor And Nothing Hurt de 2018, Everything Was Beautiful encuentra a Pierce (quien toca 14 instrumentos en el álbum) y a su banda funcionando a un alto nivel de sintonía, cada canción creciendo sin saturar al escucha, manteniéndose urgente con su incesante ritmo. Baladas bluseras, coros psicodélicos repetitivos e intensos, ritmos explosivos: todos estos elementos se mezclan a capricho de su mente maestra. Pierce, como director de orquestra (casi literalmente), arregla estas largas canciones para crear uno de sus mejores trabajos en varios años, del cual, a pesar de su profunda reflexión, es inevitable salir energizado.

Canciones clave: ‘Always Together With You’, ‘The Mainline Song/The Lockdown Song’, ‘The a Song (Laid In Your Arms)’.

8.- Marchita de Silvana Estrada (Glassnote)

La primera cantautora veracruzana de dos en este top 10. Silvana Estrada es una compositora y cantante de música folclórica mexicana que no duda en traer tradiciones de música de muchos lugares a Marchita, su segundo lanzamiento de larga duración. Una de las primeras impresiones de este gran trabajo es que tan íntimo suena: no puedo evitar imaginar a Silvana cantándolo desde las costas de su natal Veracruz, con su particular y versátil timbre y su colorido acento. Después de varias visitas, Marchita revela la volatilidad de sus ritmos, lo espaciosa que la grabación puede llegar a ser, invitándote a apreciar los efímeros elementos de la música, la cual es enaltecida por los entrañables sentimientos de un amor perdido. Lo que hace a Marchita destacar entre la música latina de este año, es la poética y brillante expresión de estos sentimientos por Silvana, quien no duda en entregarse a su música y sus canciones, algo que hace que su instrumentación contemporánea y simultáneamente ‘clásica’, sobresalga sin obstáculos.

Canciones clave: ‘Carta’, ‘Sabré Olvidar’, ‘La Corriente’.

7.- YTI⅃AƎЯ de Bill Callahan (Drag City)

Desde que lo conocí en 2014, Bill Callahan es un pilar de mis sesiones de música año tras año. Naturalmente, tampoco es raro verlo en estas listas. Con YTI⅃AƎЯ, Bill Callahan compone un conjunto de canciones que si bien no abandona los sonidos minimalistas más folk de sus últimos dos lanzamientos, sí se inclinan más por las texturas e instrumentación más característicos de sus primeros álbumes lanzados con su nombre y de su extensa discografía como Smog. Lo clave aquí es cómo un cantautor que a estas alturas derrocha experiencia y decidió escribir de su nueva cotidianidad como padre, suena vigorizado, encontrando nuevas ideas para darle vida a su peculiar creatividad narrativa. YTI⅃AƎЯ incluye jazz, soul y R&B. Usa guitarras y alientos, ritmos urgentes y otros gentiles. Callahan escribe sobre criaturas diminutas y al siguiente momento pone bajo la lupa el cúmulo de información sobre el mundo a la que nos someten desde pequeños. YTI⅃AƎЯ es una memorable adición a la ya magnífica última era de la carrera de Bill Callahan, algo que no deja de impresionar viniendo de un cantautor que parece haberlo visto todo.

Canciones clave: ‘Bowevil’, ‘Natural Information’, ‘Partition’.

6.- Mr. Morale & The Big Steppers de Kendrick Lamar (TDE / Interscope)

Es mejor que DAMN, no me importa. Pero, descartando discusiones twiteras sin relevancia, Mr. Morale & The Big Steppers se conviritó gradualmente y después de varias pasadas en uno de mis álbumes favoritos del oriundo de Compton, California. En éste, Kendrick Lamar continúa su viaje explorando la realidad que lo rodea, en el contexto de su experiencia personal como un Afroamericano, en un país que a la fecha minimiza y margina a su comunidad. Paralelamente, Mr. Morale ahonda en los recuerdos de K-Dot, y describe experiencias sobre las que el rapero analiza su vida y su obra, cuestionando incesantemente la moral de la sociedad que lo idoliza.

Siendo éste su sexto álbum, Mr. Morale no puede evitar tener destellos de la ya experimentada carrera de Lamar, y a su vez, de mostrar el cansancio de éste con la industria y el mundo en general. Esto resulta ser una base fructífera, sobre la que el álbum explota con ideas musicales variadas y relevantes. Ritmos de hip-hop inmediatos, bajos sinuosos y siniestros, pianos dignos de una balada de Radiohead, todo esto rodea los versos incesantes de Lamar, muchas veces acompañado de colaboradores que exitosamente contribuyen a cada canción. ‘Desearía ser alguien, alguien menos yo’, recita la voz de Beth Gibbons de Portishead en uno de los momentos clave del álbum. Este sentimiento podría ser universal a veces, sin embargo, como todos podemos hacerlo, Lamar sale de el, sin cesar su visión interrogante, y nos comparte, una vez más, su arte consistente y única. La única discusión es: ojalá nunca se detenga.

Canciones clave: ‘Mother I Sober’, ‘We Cry Together’, ‘N95’.

5.- Once Twice Melody de Beach House (Sub-Pop)

El experimento de lanzar Once Twice Melody en partes, más allá de su duración total y la cantidad de canciones, es la parte más ambiciosa del octavo álbum del duo compuesto por Victoria Legrand y Alex Scally. Cada una de las partes tenía una personalidad única, y una vez escuchadas en conjunto revelan un trabajo en el que Beach House explora ritmos de cada rincón de su inocua galaxia. Sin embargo, no dudan en empujar su bello y expansivo dream-pop con ayuda también de su inevitablemente melancólica naturaleza a la hora de componer canciones de amor, pérdida y nostalgia. Él album es una gran travesía en si mismo, y tomarlo todo en conjunto revela las maravillosas creaciones del duo. Canciones densas, números sencillos y holgados, pistas memorables e inmediatas, Once Twice Melody incluye tanto que es difícil ser inmune a su encanto particular.

En una aventura improvisada mi novia y yo fuimos a ver a Beach House en Guadalajara un Lunes, ida y venida. No solo valió la pena porque Beach House es uno de los actos de música alternativa más relevantes de los últimos 10 años, también porque dentro de un set que abarcó casi todo su catálogo, las canciones de Once Twice Melody encajaron, fluyeron y embelesaron en igual medida. Escucharlo en partes o completo tiene el mismo resultado, es inevitable no asombrarse por su alcance y como este se logra canción tras canción, no importando cuantas sean.

Canciones clave: ‘Superstar’, ‘New Romance’, ‘Through Me’.

4.- The Forever Story de JID (Dreamville / Interscope)

Resulta que el hip-hop tiene una escena en el ‘deep south’ de los Estados Unidos de América. Y es más longeva y más fructífera de lo que podemos imaginar. Destin Choice Routh, mejor conocido como JID, nació y creció en Atlanta, la ciudad por excelencia de dicha escena. Sin declarar que es completamente heredero de actos como Outkast o comparable con compañeros de su género como Gucci Mane, JID aun así no puede evitar usar sus influencias con personalidad. En The Forever Story, su tercer y mejor logrado álbum, Routh continua contando su historia, aquel método del que tantos raperos hicieron éxitos en el pasado. JID en particular, juega con ritmos e ideas que resultan apremiantes y entretenidos, sin quitar la relevancia del relato de su origen y su vida.

Lo fluido de su rapeo así como las intensas y esenciales colaboraciones le dan a The Forever Story una base sobre la que el álbum se expone, incesante, por casi una hora de duración. Colaborando en la producción con músicos como Kaytranada y BADBADNOTGOOD, además de prestar el micrófono a artistas como James Blake y Yasiin Bey, JID no limita su técnica, que no deja de ser multicolor, empujada por ritmos e instrumentación eclécticos. Finalmente, lo que sostiene a The Forever Story es la vulnerabilidad e intención con la que JID, sin limitar su talento, cuenta la historia que lo pone a él en el centro y rodea de un hip-hop inescapable.

Canciones clave: ‘Money’, ‘Sistanem’, ‘Dance Now’.

3.- Dragon New Warm Mountain, I Believe In You de Big Thief (4ad)

Ambicioso. ¿Como describir un álbum que a pesar de su extraordinaria concepción e intención es tan bien logrado que parecería que fue hecho con facilidad? El quinto álbum de los neoyorquinos Big Thief es, sí, ambicioso, pero también es una concisa demostración de lo que la banda hace y quiere hacer con su música. A lo largo de 20 canciones y 80 minutos, Dragon incluye indie-rock, folk, country dream-pop y psicodelia. En un momento la voz de Adrianne Lenker es ecoica y magnífica, como en ‘Time Escaping’; en otro parece que te susurra al oído como en ‘Wake Me Up To Drive’. Las narrativas y relatos de Lenker son tan evocativos como en pasados álbumes. Durante la carrera de Big Thief, Lenker ha demostrado ser capaz de describir el mundo a su alrededor y expresarlo de manera brillante y en éste álbum tiene muchas oportunidades de embellecer cada canción con su fraseo singular.

En Dragon, la música se transforma a gusto de la banda, y a pesar de su duración, acercarse a sus 20 canciones resulta sencillo. Lo bien logrado que es el álbum de principio fin es especialmente impresionante, tomando en cuenta que fue grabada en 5 diferentes locaciones con el baterista James Krivchenia al mando de la producción. No importa si el sonido apunta a las estrellas como en la canción titular, fue grabado completamente en vivo como en ‘Red Moon’ o incluye un solo de flauta como en ‘No Reason’, Dragon se mantiene ahí, acompañándote y sorprendiéndote en igual medida, fluyendo sin obstáculos. El álbum denota amplitud e introspección, explota con liberación y creatividad, otorga gentileza y emoción, exponiendo el talento de un cuarteto que parece que no comete errores.

Canciones clave: ‘No Reason’, ‘Love, Love, Love’, ‘Time Escaping’.

2.- De Todas Las Flores de Natalia Lafourcade (Sony Music)

Natalia Lafourcade ha venido trabajando algo como esto, no desde que lo concibió pero desde mucho antes. De Todas Las Flores es, con poca duda, su mejor álbum. Pero es su décimo lanzamiento, uno que sucede a 10 años de homenajes al folclor mexicano y la herencia de la música de este país y de Latinoamérica. Las influencias de este honorable trabajo son completamente perceptibles en De Todas Las Flores, sin embargo Natalia, que no saca un álbum de puras canciones propias desde Hasta La Raíz en 2015, compone un conjunto de canciones de mucha textura y personalidad. El álbum es de la misma manera, íntimo: Natalia trabajó aislada, sin colaboradores, con Adán Jodorowsky en la producción y una banda pequeña que sin embargo es impresionantemente versátil.

Esta intimidad alimenta cada canción, y De Todas Las Flores se amplía con suavidad, paso a paso; las canciones duran mucho, presentan más y Natalia se centra en ella y su voz, declarando amor, tristeza, incertidumbre y resolución. El álbum te abraza y arrulla, de vez en cuando abrillantando su ser y el tuyo con números con influencias de jazz y bossa nova. Es incesante la cantidad de sorpresas que aguardan en cada canción, pero entras a De Todas Las Flores porque Natalia Lafourcade te invita abiertamente, la artista consumando un trabajo extraordinario con experiencia e ilusión en igual medida.

Canciones clave: ‘Pajarito Colibrí’, ‘Muerte’, ‘Pasan los días’.

1.- Ants From Up There de Black Country, New Road (Ninja Tune)

Tenía tantas ideas sobre qué escribir de este disco que las primeras iteraciones de esta entrada implosionaron en sí mismas. Párrafos enteros borrados. Así que lo mantendré simple:

Black Country, New Road es una banda londinense de (ahora) 6 integrantes que crea rock que contiene tantas influencias de una manera tan única que es difícil posicionarlo. En un giro sorprendente de los acontecimientos, el compositor y vocalista principal, Isaac Wood, decidió dejar la banda para priorizar su salud mental. Esto solo días antes de lanzar Ants from Up There.

Con su uso de rock grandioso, dinámicas de volumen, letras catárticas, un poco humorísticas y algo relacionables, y una exhibición ambiciosa de cada músico de la banda, Ants from Up There argumenta a favor de una de las bandas de rock más atractivas que existen, y en sí mismo es uno de las mejores lanzamientos del género que ha visto este siglo. Sus ideas dignas de un musical a la ahora de la creación de canciones, no son comunes y son tan satisfactorias como intrigantes pista por pista.

La partida de Wood parece especialmente repentina porque Ants from Up There llegó solo un año después del debut de BC,NR, For the First Time. Ambos álbumes contienen tanto que un año se siente extremadamente corto para sus concepciones, por lo que el cambio es significativo. Sin embargo, la nueva etapa en puerta es emocionante. Vi a BC, NR en vivo en Houston en septiembre. Tocaron solo canciones nuevas, ahora cantadas por tres miembros diferentes, y todas fueron increíbles. El concierto fue muy emotivo para mí, y me hizo sentir bien por el futuro del rock, añadiendo que la banda le abría a sus compañeros vanguardistas del rock, black midi. Pero la sensación general de cómo se percibirá Ants from Up There en el futuro es, como mínimo, desequilibrante. Al final, la figura de Isaac Wood era un pilar importante de la muy positiva recepción de su trabajo.

A pesar de todo, Ants from Up There es una pieza consumada de rock alternativo, que combina instrumentación de amplio alcance, narraciones interesantes y relacionables, una sensación constante de avance y, melodías y pasajes musicales que invitan a repetir. El mismo expone influencias de muchos sub-géneros del rock, manejados con destreza. Todo esto sin pintarse a sí mismo como absolutamente esencial y sin embargo, lo es. Una aventura musical increíblemente gratificante y sobresaliente de Black Country, New Road: Ants From Up There es mi álbum favorito de 2022.

Canciones clave: ‘The Place Where He Inserted The Blade’, ‘Good Will Hunting’, ‘Basketball Shoes’.

Good morning
Show me the fifth or the cadence you want me to play
Good morning
Show me where to tie the other end of this chain


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