4 reseñas en total. Dos de Sufjan Stevens, una sobre una película de Taylor Swift. No sé que decir. Es realmente difícil explicar qué me alejo de este servidor que aloja mis palabras durante casi todo el año. Cansancio, pesadez, desmotivación; una constante sensación de que todo lo que hacemos no vale la pena porque el mundo se va a ir al carajo de todos modos y a los que más poder tienen de cambiarlo parece no importarles.
Sin embargo, esto no me parece tan relevante ahora. Disfruté mucho escribir sobre la magnífica 10ma grabación de uno de mis cantautores favoritos y bueno, Taylor Swift es la persona del año en la revista Time. ¿Qué no dejé de hacer? Escuchar la música. De hecho, este año fui a 5 conciertos más un festival; más conciertos de los que he ido en cualquier año previo. Dos de los álbumes en la lista son en vivo, y todos ellos los disfruté ya sea hace un mes o en Enero.
Este blog fluye como fluye la vida. A veces bien, a veces no. Ya aprendí a dejar de presionarme por ello y al final, así como las listas de fin de año, la única constante es el cambio. Lo importante es compartirles lo que más he disfrutado de este arte que amamos, y que a su vez disfruten y compartan. Agradezco de antemano si estás leyendo esto. Podré dejar de escribir sobre ella, pero nunca dejaré de apreciar la música. Les presento mis álbumes favoritos de 2023.
Menciones honoríficas:
The Record de Boygenius
Everything Harmony de The Lemon Twigs
I was mature for my age, but I was still a child de grouptherapy.

25. 3D Country de Geese (Partisan)
Suena a art-rock, blues rock, post-punk, indie, y rock alternativo; al mismo tiempo, suena a una combinación extraordinaria de todos estos sub-géneros y más. El segundo álbum de los neoyorquinos Geese es una oda de rock con tintes clásicos al más puro estilo de jams setenteros. La voz de Cameron Winter te puede recordar a muchos y a nadie al mismo tiempo, además los guitarrazos, los coros de soul y repentinos cambios de ritmo te mantienen conectado con todo el álbum. 3D Country no suena derivativo y esto es sobre todo porque Geese interpreta cada canción con personalidad, ayudados por una producción excelente y una originalidad en su composición que resulta emocionante.
Cortes suculentos: ‘2122’, ‘Undoer’, ‘Crusades’.
24. Live at Alexandra Palace, 24th May 2023 de Four Tet (Text Records)
Mi artista favorito de 2023 según Apple Music. Y pues, la realidad es que el proyecto de música electrónica de Kieran Hebden lleva ya unos años en mi rotación cotidiana. Es sin lugar a dudas mi artista favorito de electrónica y era inevitable que disfrutaría en demasía una grabación de un concierto en el Alexandra Palace de Londres, el cual el mismo denominó “el mejor set en vivo que he hecho”. Las 5 pistas que conforman el álbum acumulan pasajes y loops de mucha parte de su discografía, en especial, canciones de la última década. La grabación en vivo es una demostración de lo versátil, atrayente e inmersiva que es la discografía de Four Tet, y Hebden sabe embelesar y ponerte a bailar en igual medida.
Canciones clave: ‘School Green Romantics’, ‘Baby Plastic Salad Angel’, ‘Feedback Mango’.


23. The Land is Inhospitable and so Are We de Mitski (Dead Oceans)
Mitski Miyawaki ya no solo es una de las cantautoras más penetrantes y cautivadoras de la escena del indie rock; también, como evidencían sus últimos lanzamientos, ha logrado fusionar con mucho éxito sus narrativas relacionables con diferentes y satisfactorios tipos de ritmos e instrumentación. Después de Laurel Hell en 2022, con sus canciones retro y sus baladas ochenteras, Mitski explora sonidos de americana y country en The Land is Inhospitable and So Are We. Esta ambientación es ideal para las ruminaciones de la cantante, que con poco adorno, siguen expresando de manera palpable y entrañable interacciones amorosas, dolor y sobre todo, incertidumbre.
Canciones clave: ‘Heaven’, ‘My Love Mine All Mine, ‘I’m Your Man’.
22. But Here We Are de Foo Fighters (Rosewell/RCA)
Dave Grohl ha escrito grandes canciones de rock. Piénsenlo: ‘This is a Call’, ‘Walk’, ‘Learn to Fly’, ¡’Everlong’! Pero ciertamente los últimos años han demostrado que sus ideas y la música en general de Foo Fighters tienen fecha de caducidad. Después del excelente Wasting Light, Dave y compañía no pudieron homologar siquiera su época de sencillos inolvidables. Y tal vez But Here We Are no los tiene, pero es su lanzamiento más sólido y consistente desde al menos Wasting Light. Ahora, perder a un gran amigo cercano y a la vez lidiar con tu legado y futuro después de una larga carrera es algo que a cualquiera le afecta o derrota completamente. Dave canalizó esas emociones en uno de sus esfuerzos más lúcidos e interesantes, inyectando pasión y enfoque en el álbum, firmemente soportado por la compenetración de su longeva agrupación. RIP Taylor Hawkins.
Canciones clave: ‘The Glass’, ‘Nothing At All’, ‘The Teacher’.


21. Praise a lord who chews but which does not consume (or simply hot between worlds) de Yves Tumor (Warp)
Sean Bowie, mejor conocido como Yves Tumor, ha ido expandiendo su sonido con sus últimos lanzamientos. Dejó de ser un acto más con tendencias de neo-soul y lo-fi, y ha experimentado poniendo sus letras en canciones de post-punk, electrónica y hip-hop alternativo. Su música sigue siendo experimental, sobrellevando melodías de carácter con sorpresivos y a su vez recalcitrantes pasajes instrumentales. En Praise a lord who chews but which does not consume, el quinto álbum de Yves Tumor, Bowie pone un agradable y envolvente ritmo de alt-pop por cada giro oblicuo en una enérgica canción de post-punk. Todo esto muy en línea con lo que Bowie discute: su identidad queer, romance, introspección; las letras requieren varias visitas para sumergirse, pero la música te invita sin problemas cada vez.
Cortes suculentos: ‘God Is A Circle’, ‘Lovely Sewer’, ‘Fear Evil Like Fire’.
20. Cousin de Wilco (dBpm)
Cuando escuché Star Wars (2015), el 9no álbum de los de Chicago, pensé que esa energía mostrada en un lanzamiento sorpresa ojalá no fuera menguando con el tiempo. Es una realidad que Wilco ya se ha acomodado en los sonidos de un grupo de intensa compenetración y que la experimentación tanto sonora como instrumental va quedando atrás. Cousin, su 13vo álbum no es un esfuerzo en este sentido, pero la banda suena envigorizada, propulsada por primera vez en mucho tiempo por un productor externo a la banda: Cate Le Bon. Esto es más evidente en el cierre: ‘Meant to Be’ un tema propulsivo y entretenido, que mantiene el enfoque melódico de los últimos años. En vivo siguen siendo los mismos románticos ruidosos de antaño y Cousin hace pensar que mientras sigan sembrando ideas, la experiencia y la dinámica musical de Wilco siempre podrá cosechar música con el potencial de gratamente sorprendernos.
Canciones clave: ‘Cousin’, ‘Evicted’, ‘Meant To Be’.


19. Variables de Alfa Mist (Anti-)
“Ahora me pregunto: ¿como llegué aquí?”
Así se cuestiona Alfa Sekitoleko en el marco de su quinto álbum como Alfa Mist, Variables. Alfa es un músico inglés que lleva ya 6 años haciendo jazz místico, combinado con ritmos intensos de hip-hop, incluyendo a veces narraciones de él mismo. La combinación instrumental sigue siendo sublime en Variables, así como las contribuciones vocales de la bajista, Kaya Thomas-Dyke. Los dotes musicales de Alfa Mist brotan de manera sobresaliente en vivo, pero eso es justo lo que Sekitoleko explora en Variables: espacios, realidades de acuerdo al contexto y esto no sería tan atractivo si no fuera por el significado que estas canciones le dan gracias a su innegable talento.
Canciones clave: ‘Foreword’, ‘Aged Eyes’, ‘Variables’.
18. Scaring The Hoes de JPEGMAFIA & Danny Brown (AWAL)
La colaboración geek del año. Y eso no solo lo digo por el potencial que estos dos exponentes vanguardistas de hip-hop se unieran, también por la forma en la que referencían cultura popular y se sienten cómodos usándola para dar aun mas profundidad a sus canciones. En Scaring The Hoes JPEGMAFIA y Danny Brown discuten a grosso modo el estado del rap y el hip-hop actual, y con un poco de ironía y mordacidad, declaran que la música que hacen puede tener el efecto en el título de este álbum. El álbum me tomó varios acercamientos para ir haciendo el hilo de todo lo que JPEGMAFIA introduce y mezcla en su producción cargada de samples, y el incesante flujo lírico de Brown también requiere atención detallada. Al final, es inevitable no asombrarse por la química entre ambos artistas y el hecho de que el resultado es tan cohesivo y muy divertido.
Cortes suculentos: ‘Scaring The Hoes’ ‘Kingdom Hearts Key’, ‘God Loves You’.


17. Girl in the Half Pearl de Liv.e (In Real Life)
Empujando el neo-soul y R!B alternativo con beats electrónicos y samples interesantes, Hailee Williams, mejor conocida como Liv.e, sorprende con cada pista en Girl in the Half Pearl, apenas su segundo álbum. A momentos es lo-fi, llevándonos de la mano lentamente con números dulces y tranquilos. A veces, prefiere incluir instrumentación de todo tipo, mientras a través de su voz, amorfa y singular, Liv.e nos comparte un viaje de auto-exploración. El álbum invita a varias visitas para desmenuzar sus temas y encontrar los toques instrumentales en cada canción, pero tengan por seguro que Girl in the Half Pearl vale cada minuto de su generosa duración. Espero encontrar este tipo de música con visión de futuro más seguido.
Cortes suculentos: ‘Heart Break Escape’, ‘HowTheyLikeMe!’, ‘NoNewNews!!!’.
16. Sundial de Noname (auto-publicado)
Siempre audaz, siempre mordaz y siempre esencial: Fatimah Warner, regresó 5 años después con su segundo álbum, Sundial. En el intermedio, la artista conocida como Noname, formó un club de lectura, el cual tomó vuelo y se convirtió en evidencia de como los artistas pueden influir de manera positiva de otras maneras. Además Noname no cesa en cuestionar el sistema de opresión que ha marginado a la gente negra por siglos y eso es verdad nuevamente en Sundial. Nómbrenlo: capitalismo, el cinismo de las estrellas de la música, la innecesaria guerra; Noname tiene un poco para todo en su punzante flujo lírico, sin embargo no vacila en cuestionar su misma arte y su rol como artista en tiempos de división y conflicto, sobre todo en su país. Finalmente, la atractiva crudeza de este álbum la amplía también el dinamismo instrumental, con beats intensos pero canalizados, líneas de bajo excelentes e invitados interesantes, que ayuden a que disfrutes aun más el trabajo de una artista que así como carga de cuestionamientos su música, esta es inolvidable.
Cortes suculentos: ‘Black Mirror’, ‘Boomboom’ ‘Namesake’.


15. That! Feels! Good! de Jessie Ware (EMI)
Jessie Ware está en ascenso. La cantante y compositora inglesa lleva una década haciendo música pop con un brillo retrospectivo y con mucha energía, sin embargo en That! Feels! Good! los niveles de éxtasis y musicalidad alcanzan altos no vistos antes en su discografía. Su predecesor, el excelente What’s Your Pleasure (2020), ya entregaba producción limpia y clara, dando espacio a la instrumentación, bajos firmes y sinuosos, percusiones dignas de la era disco y, más que nada, su voz repleta de pasión y anhelo. En That! Feels! Good! todo se multiplica, incluso la marcada influencia de la música disco de los 70s, pero todo esto es para bien. Canción tras canción el álbum te mantiene enganchado a su melódica y entrañable composición, la cual es entretenida, brillante y me hace preguntarme porque Jessie Ware no es una artista más notable. Piensen en Future Nostalgia de Dua Lipa, pero con más nostalgia.
Cortes suculentos: ‘Free Yourself’, ‘Begin Again’, ‘These Lips’.
14. This Stupid World de Yo La Tengo (Matador)
Podría decirse que Yo La Tengo eran veteranos del rock alternativo desde que iniciaron. Pero es evidente que la longevidad del trío y su innegable habilidad para encontrar melodías y atmósferas les puede permitir lanzar un sólido y conciso conjunto de canciones en su decimoséptimo álbum. This Stupid World trae consigo los deslices ruidosos característicos de la banda, además de sus melodías dulces y los detalles estilísticos que los hicieron esenciales desde los 90s. Entrando en su quinta década como agrupación: Ira Kaplan, Georgia Hubley y James McNew demuestran con This Stupid World que el día a día nos puede inspirar para crear algo nuevo que signifique algo para ellos como artistas y que tenga la calidez y dinamismo que siempre los ha definido. No está de más decir que siguen siendo la banda de críticos por excelencia.
Cortes suculentos: ‘Sinatra Drive Breakdown’, ‘Fallout’, ‘Aselestine’.


13. Multitudes de Feist (Polydor)
En su concierto en la CDMX como parte del Corona Capital, Leslie Feist tenía a un camarógrafo grabando toda la presentación con un toque especial: el camarógrafo (con un iPhone) creaba el efecto de multiplicación que se aprecia en la portada del sexto álbum de la cantautora, Multitudes. El resultado era hipnotizante, aunado también al efecto de de la voz de Feist en las canciones de este mismo álbum. Multitudes reflexiona sobre como nos cambia el amor, y como a través de él podemos encontrar un lugar más aterrizado después de la incertidumbre. El efecto que genera Feist con Multitudes (y su presentación) es también una intensa reflexión sobre interrelacionarse y los sentimientos a flor de piel que se expresan en esta acción, sobre todo después de la pandemia. Mientras tanto el comando de su musicalidad, su voz y su ya vasta experiencia en la escena, hacen al álbum esencial en su discografía.
Cortes suculentos: ‘In Lightning’, ‘Hiding Out In The Open’, ‘Of Womankind’.
12. O Monolith de Squid (Warp)
Este quinteto británico ha logrado igualar la energía de su debut y ha manejado la expectativa sobre su segundo álbum, O Monolith. Su debut fue sorpresivo, pero a la vez era algo que nos predecían sus primeros sencillos. O Monolith, aun con tendencias al post-punk caótico liderado por el vocalista y baterista Ollie Judge y sus cuasi-habladas letras, es un poco más melódico y contemplativo. Esto provoca que las canciones sean más construidas y no tengan pasajes amorfos al final o terminen sin el poder con el que iniciaron, algo que pasaba en Bright Green Field. Sin embargo, en esta construcción de canciones, la banda encontró otra manera de liberar sus impulsos. En una época en la que las formas más artísticas del punk se mantienen encendidas en la escena, Squid con O Monolith hacen su caso como uno de los actos más importantes en este resurgimiento.
Cortes suculentos: ‘Swing (In A Dream)’, ‘Undergrowth’, ‘The Blades’.


11. Did you know that there’s a tunnel under Ocean Blvd de Lana Del Rey (Interscope / Polydor)
La carrera de Lana Del Rey es digna de remarcar. Nunca cortejó con los sonidos mas mercadotécnicos del pop a principios de los 2010s, pero aun así conquistó las listas de éxitos. Y llegar a su cénit creativo llevó tiempo, el cual es evidenciado en Did you know that there’s a tunnel under Ocean Blvd. Empezando con Lust for Life y después Norman Fucking Rockwell! Lana nos mostró su talento para abarcar géneros tradicionales americanos con facilidad mientras sucintamente pone sus vivencias bajo la lupa, desde ser artista hasta ser mujer. En su noveno álbum, Lana del Rey explora aún más y disecciona, entre muchas cosas, sus desamores, el sufrimiento en relaciones abusivas y el mismo florecer de su fama con todo y altibajos; notablemente su expresión vocal toma otro tipo de foco en este trabajo. La visión de Lana del Rey se ha convertido en algo de lo más esencial en el pop contemporáneo; las conmovedoras, inmersivas y extensas baladas de Did you know that there’s a tunnel under Ocean Blvd son digna representación de una artista singular en un momento creativo sobresaliente.
Cortes suculentos: ‘Sweet’, ‘A&W’, ‘Let The Light In’.
10. Madres de Sofia Kourtesis (Ninja Tune)

La DJ y productora peruana, Sofia Kourtesis brilla en su álbum debut, con una colorida colección de sonidos que tratan temas importantes pero que nunca dejan de ser alegres y acogedores. En Madres, Kourtesis se inspira en su propia madre después de que se le diagnosticó con cáncer y logró vencerlo. El álbum abarca un amplio panorama tanto musical como temáticamente; Kourtesis pone su voz en el centro de atención, agregando algunas muestras de su idioma nativo. No puedo evitar escuchar una influencia de la escena electrónica de Berlín, ciudad donde reside, pero son sus orígenes los que finalmente dan vida a Madres, por ejemplo: colaborando con Manu Chao y manteniendo samples en español a través de la mayoría de las pistas del álbum. La energía del álbum se resume en la efervescente ‘How Music Makes You Feel Better’, un número dance matizado con una línea de sintetizador descomunal. Finalmente, esta canción también ayuda a poner en evidencia que Kourtesis está disfrutando el placer que su música genera tanto como nosotros.
Cortes suculentos: ‘Madres’, ‘How Music Makes You Feel Better’, ‘Funkhaus’.
9. Struggler de Genesis Owusu (Ourness / AWAL)

En su segundo álbum, Genesis Owusu decidió expandir lo que su magnífico debut ya había establecido. Con mayor importancia, en Struggler el artista Australiano de origen Ghanés logra con creces dicha expansión, sin mermar la excitante combinación de tantos géneros como se le ocurran. Hay canciones de post-punk oscuro y ritmos inquietantes; hay neo-soul sabrosamente disfrutable y hay influencias marcadas de hip-hop, sobre todo en los números más repetibles. Líricamente cada canción aporta una capa a la mitología del artista, este expresándose sobre el constante forcejeo que es la condición humana, tal y como sugiere su título. Finalmente, la esencialidad de Struggler radica en la manera notable en la que Owusu maneja la combinación de géneros y a su vez su inconfundible disfrute de cada uno de ellos. Un logro inapelable.
Cortes suculentos: ‘Leaving The Light’, ‘See Ya There’, ‘What Comes Will Come’.
8. My Back Was A Bridge For You To Cross de Anohni and the Johnsons

Anohni Hegarty se reune con The Johnsons después de 13 años para regalarnos una obra maestra. Después de explorar sonidos de electrónica expansiva en su álbum debut como solista, en My Back Was A Bridge For You To Cross, las apuestas experimentales son intercambiadas por canciones de mucha interacción sonora, evidenciando la conexión que tiene con la longeva banda. The Johnsons construyen un disco de soul con facilidad, impulsando la voz de Anohni con aplomo, mientras ella, desgarrada, lidera con su voz un conjunto de canciones vital. ¿Qué la motiva? El lidiar en la cotidianidad con el continuo odio hacia la comunidad trans y el descarado descuido que representa todo minúsculo intento de la sociedad de evitar una catástrofe climática. Es un privilegio escuchar a Anohni y a The Johnsons expresar este conflicto con música que no deja de apuntar hacia la alegría. My Back Was A Bridge For You To Cross es un álbum intenso pero imprescindible de principio a fin.
Cortes sucluentos: ‘It Must Change’, ‘Can’t’, ‘Why Am I Alive Now?’.
7. Maps de billy woods & Kenny Segal (Backwoodz Studioz)

Después de lanzar dos de los mejores álbumes de rap del 2022, billy woods continúa su prolífica carrera con Maps, producido por el DJ de Los Ángeles, Kenny Segal. El resultado es espléndido: los beats de Segal son influenciados por jazz e incluyen samples de música de varias épocas, todo unidos por la temática de viajar, de moverse. El álbum en sí resulta un escape, con la música producida de manera que te aísla, concentrándote en los fraseos elocuentes, pesados y hasta graciosos de billy woods, quien maneja el fondo musical a su antojo. Adicionalmente, lo homogénea que resulta la interacción entre rapero y productor y la efervescencia de su química, hacen que Maps sea perfecto para un viaje en auto o puesto en los audífonos al caminar por un aeropuerto. Todo esto evoca el pensamiento de que la temática no solo es lírica o un hilo que entrelaza cada pista, sino que la música de Maps fue creada con este afán, y esto solo incrementa el interés por regresar a la grabación: clavándote en sus percusiones oscuras e inmersivas y los versos de un rapero en un ápice artístico.
Cortes suculentos: ‘Babylon By Bus’, ‘Year Zero’, ‘FaceTime’.
6. Red Moon in Venus de Kali Uchis (Geffen)

Ritmos prístinos, voces inolvidables y una producción que fundamenta y eleva la música de Kali Uchis es lo que hace de Red Moon in Venus uno de sus lanzamientos más importantes. Es apenas su tercer álbum, uno que fue precedido por su cuasi-estrellato con el sencillo ‘Telepatía’, una sensual canción neo-soul cantada en español. En Red Moon in Venus, abraza un poco más su herencia, combinando inglés y español para obtener un resultado atractivo y, a veces, divertido. La vibra general del álbum es de tristeza por el amor no correspondido, cariño e insinuación y, cuando todo eso se junta, amor expresivo. La sensualidad de la música de Kali Uchis es indudable pero es la ejecución y producción de estas canciones atractivas y su inconfundible voz con entrega apasionada lo que las hace aún más esenciales.
Cortes suculentos: ‘I Wish You Roses’, ‘All Mine’, ‘Moonlight’.
5. Live at the Bush Hall de Black Country, New Road (Ninja Tune)

El sexteto inglés Black Country, New Road es interesante por puro currículum y en 3 años ya tienen más historia que muchas bandas contemporáneas o del siglo, además de un catálogo sobresaliente. Live At The Bush Hall es además un registro de que su futuro es muy interesante, a pesar de la incertidumbre. Las canciones de esta grabación solo se han presentado en vivo, esto después de que la banda decidió seguir por su propio camino después del lanzamiento de Ants From Up There y la partida del vocalista y cantautor Isaac Wood. El álbum es también señal de que los restantes 6 miembros siguen teniendo la compenetración y el impulso que los caracterizó desde el principio. Las canciones son dignas de un musical y de hecho, sí dan indicios de estar relacionadas; además la teatralidad se incrementa al ser cantadas por 3 de los miembros: Tyler Hyde (bajo) la que más recuerda a Wood, May Kershaw (piano) con influencia clásica como la de su instrumento y Lewis Evans (saxofón) que resulta ser el más melancólico. Solo queda decir que si bien este sorpresivo (y probablemente único) medio para continuar su carrera es desequilibrante, es también satisfactorio; uno podría soñar con escucharlo grabado en estudio algún día, pero tal vez eso es justo lo que no debemos esperar de Black Country, New Road.
Cortes suculentos: ‘I Won’t Always Love You’, ‘Across The Pond Friend’, ‘Dancers’.
4. Lahai de Sampha (Young)

Tomó su tiempo. Sampha lanzó su debut hace 6 años. Ese álbum era una muestra de lo que este artista era capaz de hacer sentado en su amado piano, después de colaborar con muchas artistas a lo largo de los años. Esas contribuciones, desde Kendrick Lamar hasta Beyoncé, siguieron su curso entre Process y su segundo álbum Lahai: el cual valió toda la pena le espera. Lahai es un álbum ligero pero que a su vez engloba lo que el artista piensa y siente inspirado por su paternidad. Las canciones están repletas de acordes dulces e instrumentación atmosférica y muchas de ellas, de manera emocionante, se sostienen de beats mas urgentes, creando polirritmos que se asocian sin problemas con la voz melódica y profunda de Sampha. Esta combinación de soul con elementos electrónicos es exitosa en abrazar a aquel que escucha Lahai, y además logra efectiva y creativamente transmitirnos las emociones de Sampha al encontrarse en un nuevo espacio y queriendo saber como lidiar con él.
Cortes suculentos: ‘Spirit 2.0’, ‘Suspended’, ‘Evidence’.
3. I Am Not There Anymore de The Clientele (Merge)
Este es personal.
Todo empezó en 2017, el año en el que The Clientele lanzó su último álbum, Music for The Age of Miracles. En un artículo, el nombre de la banda me atrajo y escuché un sencillo, me gustó. Todo esto fue exacerbado cuando, poco antes de que se lanzara el álbum antes mencionado decidí escuchar su álbum debut, Suburban Lights. No esperaba la instantánea pasión que sentí por la música de este trío inglés: rock de influencia clásica visto a través de un lente borroso, letras de inspiración poética y melodías sencillas pero impermeables al paso del tiempo. Se hicieron inamovibles de mi escucha diaria, dándole más importancia a la espera de 6 años por I Am Not There Anymore, su octavo álbum.
I Am Not There Anymore no solo es una exitosa re-visita a los sonidos que caracterizaron a la banda en los 2000s, también es un esfuerzo ambicioso, largo y que crea un mundo en sí mismo. Las narraciones y relatos de Alasdair MacLean, digno trovador de la Edad Media, son más expansivas pero a la vez se esfuerzan en situarlo en el presente, reflexionar sobre el pasado y encontrarse espiritualmente en lugares conocidos; todo esto como resultado de la reflexión y el duelo sobre la reciente muerte de su madre. La música, que incluye ritmos dignos de clubs, interludios instrumentales largos y excelente utilización de arreglos de cuerdas, te lleva a lo largo del viaje con facilidad, acompañando a MacLean en su remembranza, pero con ayuda de nuevas ideas que florecen a través de esta álbum, siempre mirando hacia adelante.
Cortes suculentos: ‘Fables of the Silverlink’, ‘Blue Over Blue’, ‘Lady Grey’.
2. Desire, I Want To Turn Into You de Caroline Polachek (Sony / Perpetual Novice)

Después de que tenía escritos tres párrafos sobre el estado de la música pop actual y el rol de Caroline Polachek en esta, decidí descartar mi reseña de Desire, I Want To Turn Into You, su magnífico cuarto álbum (bueno, entre otras cosas). Polachek, cantautora y productora de pop en sus formas más interesantes, empuja el género más mediático por medio de su voz, narrativas poco comunes y sonidos inspirados en artistas como Björk, o más recientes como Charli XCX. La corriente de música underground en los 2010s es parte de las influencias en la música de Polachek, pero también lo son el pop expansivo de los 90s ó incluso Dido (ver debajo). En Desire, Caroline se libera aún más en su experimentación, manteniendo su prístina musicalidad y dándole más texturas a su producción.
Todo esto para decir que, en efecto, Caroline Polachek va un poco a la vanguardia del pop mainstream, y esto es destacable aún más en Desire. Sus letras usan alegorías coloridas y narraciones de diferentes perspectivas para expresar sentimientos universales: pasión, identidad, deseo. Su talento para composición va más allá de las notas estratosféricas que alcanza su voz, si no también para crear una atmósfera galáctica alrededor de ella y apoyarse siempre en instrumentación fresca e interesante, eso sí, nunca alienando a aquél que se acerca. Ya casi empiezo el tercer párrafo.
Cortes suculentos: ‘Welcome To My Island’, ‘Sunset’, ‘Fly To You’, y ‘Billions’ uno de mis sencillos preferidos de 2022 que sublimemente cierra el álbum.
1. Javelin de Sufjan Stevens (Asthamtic Kitty)

Creo que nunca hubo otra opción.
Toma tiempo pero te das cuenta. Ya en 2015, Sufjan Stevens nos había mostrado la forma en la que es capaz de abrir su corazón a través de su música y expresar el duelo y toda la batalla que esto conlleva de una manera significativa, única y atemporal. Ahora, de alguna manera sintetizando su vasta exploración sonora y las ideas musicales de su discografía en Javelin, Sufjan vuelve a verse abrumado por el dolor de perder a alguien, en este caso su pareja.
En Javelin, el dolor y la incertidumbre son más palpables pero contrario a Carrie & Lowell, Sufjan, siempre un maximalista instrumental, adorna las canciones que crecen desde sus característicos rasgueos de banjo hasta ráfagas de sonidos electrónicos en combinación con arreglos orquestales y coros de niños. El álbum es sobrecogedor, y adentrarte en él exige atención, pero esto es algo que probablemente esperas de Sufjan. El caso con Javelin es que la complejidad de sus texturas te invita, pero la crudeza de los sentimientos del cantautor puede ser devastadora. Música hecha de esta manera es satisfactoria por todo lo que te da, por ver como lentamente se van tejiendo los sonidos hechos por un artista meticuloso, que no duda en mostrarse abiertamente y decirte lo que siente, nunca de la misma manera, nunca con vacilación. En mi reseña se pueden dar cuenta: me es difícil referirme a Sufjan sin superlativos y Javelin, su maravilloso décimo álbum y mi favorito de 2023, solo me dio más argumentos.
Cortes suculentos: ‘Will Anybody Ever Love Me?’, ‘Shit Talk’, ‘My Red Little Fox’.

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