
Lo que está en juego se establece desde el principio. Joshua Tillman abre su sensacional sexto álbum bajo el pseudónimo Father John Misty con grandiosidad. No solo abre con la canción titular, además esta es una monumental balada con cuerdas dignas de bandas sonoras de antaño y su usual intensa entrega. Mahashmashana es el sánscrito de “gran tierra de cremación”, que bien marca la pauta de lo que Joshua Tillman nos tiene preparado en el álbum, pero las canciones, largas y apremiantes, hablan por si mismas.
Una de las razones por las que Pure Comedy es uno de mis lanzamientos favoritos de Father John Misty, es que detrás de su cinismo de hombre letrado y su rimbombante (y a veces, exasperante) disección de la realidad, se esconde su esperanza por un mejor futuro para todos. El cuestionamiento de todo lo que aqueja a la humanidad es válido, pero al mismo tiempo puede mandar a cualquiera en una espiral descendente a la desesperación. En el caso de Tillman se tradujo en la diseminación hacia el interior de God’s Favorite Customer (2018), y el no tan logrado esfuerzo, para este escritor, de cortejar jazz vocal y bossa nova en Chloë and the Next 20th Century (2022). Pero Tillman no es alguien a quien puedes sintetizar fácilmente y Mahashmashana prueba justo eso.
Los entresijos del álbum dejan ver la composición, vibrante y acumulativa conforme avanza. Mahashmashana no se conforma con las baladas: apenas en la segunda canción, el sencillo ‘She Cleans Up’ contribuye la parte de mayor tempo al álbum. Curiosamente me recordó a la canción ‘Punk Rock Loser’ de la banda sueca Viagra Boys y leyendo para esta reseña me enteré que en efecto la canción de Tillman se inspira en dicho tema e incluso los miembros de Viagra Boys son acreditados como escritores. Esto hace de la canción aun mas interesante, ya que si bien emula perfectamente la oscura sensualidad de ‘Punk Rock Loser’, ‘She Cleans Up’ es un número de Tillman hasta la médula, transitando sarcásticamente sobre narrativas bíblicas, satirizando el sexismo kármico que se produjo de cuestionar los privilegios de los “onvres”.
Father John Misty siempre ha sido alguien que se burla de sí mismo, inmiscuye su auto-consciencia en su narrativa, o se coloca como el cuentacuentos absoluto. ‘Josh Tillman and the Accidental Dose’ termina siendo una autoreflexión, muy a pesar de que al principio parecería que el título no te lo estaba informando. La referencia musical a Serge Gainsbourg o incluso Leonard Cohen es palpable, pero Tillman es capaz de diferenciarse con su inevitable sarcasmo millenial. Más adelante, ‘Screamland’ es un momento sublime en la discografía del artista me atrevo a decir, explota como pocas canciones de Father John Misty, añadiendo ruidosas guitarras cortesía de Alan Sparhawk de Low que envuelven una reflexión sobre la algarabía e incertidumbre de la juventud.
La penúltima canción de Mahashmashana sin ser la más épica, es la pieza central del álbum. ‘I Guess Time Just Makes Fools of Us All’ es un tema de soul con ciclos narrativos a la Bob Dylan, que se mantiene en ritmo constante y termina siendo también la canción más movida del álbum. En ella Tillman analiza y disecciona, usando alegoría, referencias históricas y como siempre cuestionando el sezgo religioso de la existencia humana, con solos de guitarra y saxofón incluidos. Al darle al tiempo la implacabilidad que le catracteriza, Tillman ve su existencia como algo insignificante que parecería que ni el amor es capaz de salvar. Por otra parte, haciendo alusión a la forma que Mahasmashana toma prestado de varias de los pasados lanzamientos de Father John Misty, Tillman incluye un número melodramático en la prístina ‘Being You’. En esta nunca queda claro si la pregunta principal “¿Que se siente ser tú?” es para alguien más o para él mismo.
Mientras escribía esta reseña no pude evitar pensar que, en estricta teoría, mi madre podría disfrutar de la mayoría de este álbum; su sonido bien podría hacerla preguntarse porque no disfruto de La Novicia Rebelde (un clásico) como ella lo hace. Pero Mahashmashana es Father John Misty por excelencia; desde que Josh Tillman empezó a usar este pseudónimo, en cada pivote y punto de inflexión de su vida, sus álbumes han enmarcado su estado mental (aquí hasta hay un tema llamado ‘Mental Health’) con la teatralidad digna de un musical. Y también es capaz de expresarse con musicalidad franca como en ‘Summer’s Gone’, donde el cantautor muestra su lado menos cínico y cierra el álbum recitando: “el tiempo no me puede tocar”. La atemporalidad de Mahashmashana bien podría darle toda la razón.

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