Reality Awaits de The Strokes – Reseña

(RCA/Cult – 2026)

Nunca olvidaré el sentimiento después de que vi a The Strokes en la Ciudad de México en 2019 (más sobre eso, aquí). No solo fue un gran Corona Capital pre-pandemia, los estaba viendo años después de que fueron una de las bandas más relevantes de mi día a día, en ese tiempo ya algo alejados del sonido y personalidad que los caracterizó. Me sorprendieron, los disfruté, tocaron “I Can Wait” una de mis predilectas, y no tocaron nada post-First Impressions of Earth (2005), lo cual tuvo sus detractores, pero resultó el set-list ideal para alguien desencantado con el trabajo de la banda en la decada que terminaba.

Irónicamente, anunciarían su regreso triunfante tan solo unos meses después. Y The New Abnormal (2020) fue un regreso en toda regla. Atrás quedaron pretenciones vacías y canciones poco inspiradas. Julian Casablancas, el rockstar por excelencia del siglo 21, volvía a cantar con el mismo desapego de siempre, pero imprimía a su voz una súplica rara vez explotada. Nuevos grandes momentos emergieron: “Selfless”, “At the Door”, “Not the Same Anymore”, “Ode To the Mets”. Resultó confuso que no quisieran mostrar nada de eso en su gira precedente y que además, de alguna manera, decidieran dar vuelta a la página a lo que lanzaron posterior a su auge.

Reality Awaits es lanzado en otro contexto. Después de enamorar nuevamente a propios y extraños, The Strokes tardaron otros 6 años en lanzar un álbum. Esta espera naturalmente incrementaría la expectativa, sobretodo en vista de la poca paciencia que existe entre los internautas. Sin embargo, podría decirse también que la expectativa se fue diluyendo con el paso del tiempo y entonces Reality Awaits, por lo que he podido leer, no es recibido con los brazos abiertos.

Lo primero que muestra el álbum es que The Strokes ya son un acto longevo. Más de 26 años de carrera los respaldan, por más que su realtivamente pequeña discografía de 7 álbumes no haga lo mismo. Reality Awaits, anticipo, no hace mucho por querer soportar su parte de la carga que dejó el definitorio Is This It. No soy completamente partidario de medir al quinteto eternamente frente a su debut, pero a su vez, no hay mucho contra que medirlos.

Tan solo la recepción tibia a sus primeros sencillos, principalmente “Falling Out of Love” por su uso de Autotune, no era una buena señal. Personalmente esperé al lanzamiento del álbum para escucharlos, y en este contexto, funcionan. Ambos sencillos son una muestra de que cuando hay sinergia, especialmente el duo de Nick Valensi y Albert Hammond Jr, pueden balancear cualquier idiosincracia de su frontman. Nada de esto es negativo en sí. Casablancas hace funcionar las modificaciones de voz y sus letras se adaptan a esta herramienta. (Ya que estamos aquí, cabe mencionar que las canciones sí se salvan de una producción medianamente lograda por parte de Rick Rubin, quien a estas alturas no entiendo por qué sigue siendo tan buscado. En fin, supongo que se especializa en actos de legado.)

Igualmente “Psycho Shit”, el paciente número abridor, presenta a un serpenteante Casablancas, pero la naturaleza mid-tempo y la narrativa relativamente pesimista se unen para uno de los mejores momentos del álbum. Llama la atención la escalación de la producción hacia la coda, momento en el cual la voz de Casblancas es un cuasi-falsete el cual no puedes distinguir si es el puro autotune o realmente está rasgando sus cuerdas vocales. Igual y el título solo es Casablancas expresando sus emociones por como terminó esta canción.

Lo que sí extraño en Reality Awaits, similar a mi experiencia con The New Abnormal, y sobretodo en Comedown Machine (2013) y Angles (2011), es la inmediatez. Si bien los sencillos y uno que otro deep cut de esas grabaciones eran atractivos en primera escucha, siempre pesó el hecho de que el resto de las canciones eran demasiado texturadas para encontrar al quinteto punzante de sus inicios. Lo peor, claramente, es que aunque lo intentaras a veces no había nada más que encontrar.

“Lonely in The Future” resulta el bálsamo para esto: dejando del lado las graciosas menciones de John Legend y Anthony Fantano, el número encuentra principalmente a Valensi, Hammond y a Nikolai Fraiture en su singular y envolvente dinámica. Me agrada también la interacción con el baterista Fabrizio Moretti, siempre un elemento nuclear en todos los álbumes de la banda. Pero esta canción resalta justamente una carencia: me recuerda demasiado a como me sentí al escuchar “Under Cover of Darkness” (la mejor canción de Angles) y “All The Time” (la mejor canción de Comedown Machine). Ni se diga “You Only Live Once”, uno de sus temas más duraderos, que por cierto recibe una mención en “Lonely in the Future”, o al menos su frase titular. Todas estas canciones caracterizaron a sus respectivos LPs, únicamente para demostrar que en el resto no había nada igual.

Supongo que es momento de apelar a The Strokes como la banda que ha caracterizado gran parte del indie rock del siglo y decir: Reality Awaits es sin lugar a dudas beneficiado por sus respectivos talentos. Dejando siempre a un lado las acusaciones de nepo-baby que llegara a tener Casablancas o el hecho de que los otros cuatro no han podido hacer algo tan significativo como lo que han logrado con su acto prinicipal, The Strokes encuentra siempre un desfogue creativo que muchos quisieran tener tan entradas sus carreras. Volviendo a “Falling out of Love”, la razón por la que el autotune funciona es porque Casablancas lo hace funcionar, y porque el paisaje sonoro en el que lo rodean sus eternos compañeros los sostiene con firmeza. El dolor e incertidumbre en esta oda al desamor son palpables aún con cualquier embellecimiento en la producción.

A nivel personal, este álbum de The Strokes me encuentra a una distancia considerable de aquella curiosidad que pudo haber hecho que pusiera el álbum religiosamente a minutos de su lanzamiento, exacerbada por el desinterés que provocaron los últimos 6 años. En general, nunca soy partidario de juzgar a reconocidos o celebrados actos por su diluida capacidad de embellecernos una vez más, me parece injusto y hasta ignorante creer que Casablancas y compañía tienen o tendrán otro Is This It bajo la manga. Ellos mismos se posicionan en el aquí y en el ahora como en “Liar’s Remorse” cuando con tenacidad Casablancas canta: “Escucha a la IA decirte lo que tienes que hacer hoy” o en “Tyrants of the Mellow Moon” que contiene una frase que podría estar alertándonos: “Aquí estamos, por última vez, y espero que digas que te hice reír”.

Reality Awaits es indie rock adecuado para 2026. Como dije, ya quisieran muchos actos, tanto paralelos como influidos por The Strokes llegar a estas instancias con una dinámica relativamente intacta. Que el resultado sea genial a momentos, olvidable en otros y agradable en su mayoría, bien podría ser el resultado de ese devenir del tiempo que es implacable tanto con nosotros como con Julian, Nick, Albert, Nikolai y Fabrizio. “Aún lo tienen” dicen unos, añorando que se vea que sí, The Strokes sigue siendo el mismo acto que en 2001. Para bien o para mal, este álbum evidencía que efectivamente, la realidad espera.


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